La mirada del Diseñador | Paredro

La mirada del Diseñador

Cla­ves para cons­truir una visión dife­ren­te

La ven­ta­na del bar me mues­tra un día solea­do y her­mo­so de la ciu­dad. Rea­li­zar este ejer­ci­cio de viven­ciar mi barrio me ayu­da a enten­der un poco más mi tra­ba­jo de dise­ña­dor. Gira la cucha­ra en el café y cai­go en la cuen­ta de que no pue­do dejar de ver con una mira­da inge­nua, indi­fe­ren­te y, si se quie­re, desin­te­re­sa­da de las cosas.

En reali­dad, mi con­di­ción de dise­ña­dor y comu­ni­ca­dor no me da lugar a con­si­de­rar­me un desen­ten­di­do.

Asu­mo enton­ces mi rol como tal, tomo lápiz y papel, repa­so qué refe­ren­cias incons­cien­tes sue­lo rea­li­zar en mi lec­tu­ra visual por lo que me lan­zo a escri­bir.

La géne­sis de todo. WYSIWYG (what you see is what you get)

Lo que ves es lo que obte­nés y no hay más ver­dad que ésa para nues­tra tarea de cons­truir una mira­da de dise­ño. La ciu­dad habla, la calle nos cuen­ta cosas y por delan­te de nues­tros ojos suce­den infi­ni­dad de ope­ra­to­rias de comu­ni­ca­ción.

La pér­di­da de la inge­nui­dad es el prin­ci­pio para comen­zar a deli­near nues­tra mira­da. La visión crí­ti­ca en la gene­ra­ción de hipó­te­sis nos dará un per­fil dife­ren­te a la hora de juz­gar lo que vimos.

Estás rodea­do

Con sólo mirar a tu alre­de­dor des­cu­bri­rás dise­ño y del bueno. Uno de los libros más exten­sos de dise­ño que pue­das obte­ner. Afi­ches, ten­den­cias, peri­llas con indi­ca­do­res, seña­lé­ti­cas, revis­tas, pros­pec­tos, enva­ses, colo­res y todo lo que tu estás vien­do por delan­te de tu orde­na­dor aho­ra y que no sabías que esta­ba ahí. Recuer­da, estás rodea­do de dise­ño.

El Fon­do ver­sus La Figu­ra

Siem­pre ten­dre­mos un dile­ma en todo y a mi gus­to eso es lo intere­san­te.

¿Qué debo mirar? ¿Dón­de está lo impor­tan­te y dón­de no?

El fotó­gra­fo ejer­ci­ta su mira­da, sabe ver la foto y tie­ne muy en cla­ro don­de debe hacer el foco. Muchas veces el fon­do es el gene­ra­dor de lo rele­van­te, de lo que se quie­re des­ta­car.

Desa­rro­llar las dudas es tra­ba­jar la toma de deci­sio­nes.

Una opor­tu­ni­dad para la inno­va­ción

Las coti­dia­nei­da­des se repi­ten y saber detec­tar­las es lo impor­tan­te a la hora de ejer­cer la inno­va­ción. Me gus­ta más el con­cep­to de inno­va­ción que el de crea­ti­vi­dad. En nues­tro tra­ba­jo pro­fe­sio­nal la refor­mu­la­ción, el redi­se­ño de lo esta­ble­ci­do o los cam­bios de para­dig­mas son el desafío cons­tan­te.

Somos rea­li­za­do­res de solu­cio­nes a los pro­ble­mas de los clien­tes; por eso, saber inter­pre­tar­los correc­ta­men­te es fun­da­men­tal en la cons­truc­ción de nues­tro pro­fe­sio­na­lis­mo.

Mi café se ha enfria­do. Levan­té la vis­ta, miré al cama­re­ro y él con un rápi­do ges­to visual me hizo enten­der que me traía otro.

Cosas mági­cas de la comu­ni­ca­ción sin pala­bras, como este cua­dro de Edward Hop­per, Sun­lights In Cafe­te­ria, que tie­ne una poe­sía mági­ca y exten­sa.

Mirar, soñar y plas­mar son pasos con los que se tran­si­ta el camino del ser dise­ña­dor.