Código de Conducta Profesional para Diseñadores

ICOGRADA

Objetivo principal del código


El obje­ti­vo es esta­ble­cer los pun­tos prin­ci­pa­les de unos fun­da­men­tos
inter­na­cio­na­les de nor­mas éti­cas, rela­cio­na­das con la prác­ti­ca del dise­ño, en los que estén de acuer­do todas las orga­ni­za­cio­nes miem­bro de Ico­gra­da.

Defi­ni­cio­nes
En este códi­go el tér­mino diseñador:
Inclui­rá

  • Dise­ña­do­res intere­sa­dos en la comu­ni­ca­ción grá­fi­ca y visual
  • Dise­ña­do­res intere­sa­dos en pro­duc­tos y bie­nes capitales
  • Arquitectos/diseñadores de interiores

Sig­ni­fi­ca­rá
Un indi­vi­duo que desem­pe­ña el dise­ño de mane­ra autó­no­ma o un gru­po de dise­ña­do­res que cola­bo­ran jun­tos o for­man algún tipo de asociación.

Obli­ga­cio­nes de las aso­cia­cio­nes miembro
Las aso­cia­cio­nes miem­bro de Ico­gra­da y sus miem­bros indi­vi­dua­les acep­tan, cuan­do tra­ba­jan en un país dife­ren­te al suyo, infor­mar­se acer­ca del códi­go de pra­xis de aquel país.

Las responsabilidades del diseñador


Con la comunidad

  • El dise­ña­dor acep­ta una obli­ga­ción pro­fe­sio­nal con rela­ción a las nor­mas socia­les y esté­ti­cas de la comunidad.
  • El dise­ña­dor acep­ta la res­pon­sa­bi­li­dad pro­fe­sio­nal de actuar de mane­ra eco­ló­gi­ca y res­pe­tan­do el medioambiente.
  • El dise­ña­dor actua­rá de tal mane­ra que man­ten­ga el honor y la dig­ni­dad de la profesión.
  • El dise­ña­dor no acep­ta­rá ni asu­mi­rá un tra­ba­jo si es cons­cien­te de que este pue­de inter­fe­rir en sus intere­ses personales.

Con el cliente

  • El dise­ña­dor actua­rá a favor de los intere­ses del clien­te den­tro de los lími­tes de su labor profesional.
  • El dise­ña­dor no debe­rá tra­ba­jar simul­tá­nea­men­te en pro­yec­tos que riva­li­cen de algu­na for­ma sin infor­mar de ello al clien­te o a la empre­sa, sal­vo en aque­llos casos en los que sea habi­tual que el mis­mo dise­ña­dor tra­ba­je, a la vez, para varios competidores.
  • El dise­ña­dor debe­rá tra­tar con con­fi­den­cia­li­dad todo cono­ci­mien­to de las inten­cio­nes, los méto­dos de pro­duc­ción y orga­ni­za­ción de la empre­sa del clien­te. Es res­pon­sa­bi­li­dad del dise­ña­dor ase­gu­rar­se de que todos los miem­bros de su equi­po tie­nen el mis­mo com­pro­mi­so de confidencialidad.

Con otros diseñadores

  • El dise­ña­dor no debe inten­tar suplan­tar direc­ta o indi­rec­ta­men­te a otro dise­ña­dor. Tam­po­co debe com­pe­tir con otro dise­ña­dor median­te la deli­be­ra­da reduc­ción de tari­fas ni de otras mane­ras que resul­ten en com­pe­ten­cia desleal.
  • El dise­ña­dor no debe acep­tar un encar­go pro­fe­sio­nal en el que sepa que ha esta­do tra­ba­jan­do otro dise­ña­dor sin infor­mar a este último.
  • El dise­ña­dor debe­rá ser jus­to con las crí­ti­cas y no menos­pre­cia­rá el tra­ba­jo ni deni­gra­rá la repu­tación de un com­pa­ñe­ro diseñador.
  • El dise­ña­dor no acep­ta­rá ins­truc­cio­nes del clien­te a sabien­das de que éstas inclu­yen pla­gio, ni desa­rro­lla­rá acti­vi­da­des que lo incluyan.

El suel­do de un diseñador

  • El dise­ña­dor no debe­rá acep­tar un encar­go o par­ti­ci­par en una com­pe­ti­ción por un encar­go fren­te a otros com­pa­ñe­ros sin que la acti­vi­dad se remu­ne­re con la tari­fa ade­cua­da. Sin embar­go, el dise­ña­dor podrá acep­tar un encar­go no remu­ne­ra­do o con una tari­fa redu­ci­da cuan­do se tra­te de tra­ba­jos para orga­ni­za­cio­nes no lucra­ti­vas a invi­ta­ción de un clien­te siem­pre y cuan­do se reco­noz­ca en públi­co al dise­ña­dor como patro­ci­na­dor del pro­yec­to por un valor equi­ta­ti­vo a la tari­fa. El dise­ña­dor tie­ne dere­cho a renun­ciar al reco­no­ci­mien­to como patro­ci­na­dor del proyecto.
  • Antes de acep­tar un pro­yec­to, el dise­ña­dor debe­rá defi­nir­le al clien­te de mane­ra exhaus­ti­va y cer­ca­na cómo se cal­cu­la su sueldo.
  • Si el dise­ña­dor está impli­ca­do eco­nó­mi­ca­men­te en cual­quier com­pa­ñía, empre­sa o estu­dio que pue­da bene­fi­ciar­se de las reco­men­da­cio­nes que él haga duran­te la rea­li­za­ción de un pro­yec­to, debe­rá noti­fi­car al clien­te de este hecho por adelantado.
  • Un dise­ña­dor al que se le pida con­se­jo para selec­cio­nar a otro dise­ña­dor, no podrá acep­tar nin­gún tipo de pago del dise­ña­dor recomendado.

Com­pe­ti­cio­nes

Se reco­mien­da a los dise­ña­do­res que no con­cur­sen en com­pe­ti­cio­nes inter­na­cio­na­les, abier­tas o res­trin­gi­das, que no estén orga­ni­za­das de acuer­do con las regu­la­cio­nes esta­ble­ci­das por Ico­gra­da, Icsid y IFI.

Publi­ci­dad

  • Cual­quier mate­rial publi­ci­ta­rio debe con­te­ner úni­ca­men­te afir­ma­cio­nes ver­da­de­ras. Debe ser jus­to para los clien­tes y para otros dise­ña­do­res ade­más de ser acor­de con la dig­ni­dad de la profesión.
  • El dise­ña­dor pue­de per­mi­tir que el clien­te use su nom­bre para la pro­mo­ción de artícu­los que haya dise­ña­dor o de ser­vi­cios que haya pres­ta­do, pero solo de una mane­ra apro­pia­da para el esta­tus de la profesión.
  • El dise­ña­dor no debe per­mi­tir que su nom­bre se rela­cio­ne con la rea­li­za­ción de un dise­ño que ha sido cam­bia­do por el clien­te que ya ha deja­do de ser sus­tan­cial­men­te el tra­ba­jo de dicho diseñador.


Ico­gra­da. Lea­ding creatively

Ico­gra­da es la orga­ni­za­ción mun­dial de los pro­fe­sio­na­les del dise­ño en la comu­ni­ca­ción. Es una orga­ni­za­ción sin áni­mo de lucro y no par­ti­dis­ta que se basa en una red de miem­bros de orga­ni­za­cio­nes inde­pen­dien­tes, así como accio­nis­tas, que tra­ba­jan en el ámbi­to mul­ti­dis­ci­pli­nar del dise­ño en la comu­ni­ca­ción y los medios. Ico­gra­da se fun­dó en 1963, des­de enton­ces pro­mue­ve de mane­ra acti­va el valor de la práctica,
pen­sa­mien­to, edu­ca­ción, inves­ti­ga­ción y polí­ti­ca del diseño.
Ico­gra­da repre­sen­ta a más de 200 orga­ni­za­cio­nes en 67 paí­ses y regio­nes de todo el mundo.
Los miem­bros de Ico­gra­da creen en la cola­bo­ra­ción inter­dis­ci­pli­nar y en la efec­ti­vi­dad de una voz colec­ti­va que repre­sen­te a la indus­tria del diseño.

Esta tra­duc­ción cons­ta de cua­tro pági­nas nume­ra­das, fir­ma­das y selladas.
Certificación
Doña Pao­la Gal­ván Vera, tra­duc­to­ra — intér­pre­te jura­do de inglés, cer­ti­fi­ca que la que antecede
es tra­duc­ción fiel y com­ple­ta al espa­ñol de un docu­men­to redac­ta­do en inglés.
En Las Pal­mas de Gran Cana­ria a 10 de diciem­bre de 2014

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